domingo 16 de noviembre de 2008

Luz y tristeza

obra de William Turner

(a Gigi, mio caro cugino: sempre vicino a me)

"eres como las vetas de la montaña que se ve desde mi ventana. Una mezcla de luz y tristeza, melancolía, más precisamente. Tus ojos son un paisaje de Turner."

-Describime, le pidió para entenderse, desde otro ángulo.
Y aquella fue la respuesta que obtuvo.

La escuchó, buscó Turner en el Google y se enfrentó con la imagen que proyectaba en el ojo ajeno: el color seco, el mar bravío, la furia agazapada, la luz, la tristeza desbordante.
-Pero me río.
-Sí, pero a veces te reís triste. Tu boca hace el movimiento que tus ojos contradicen. Ella es el vértice bendito del triángulo sobre el que se apoya la serenidad, que tu mirada baña y arrasa.
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Aunque me arrancaras los ojos, me cosieras la boca, me amputaras las manos, me taparas la nariz, me cubrieras los oídos, mi corazón desincronizado podría ver, saborear, tocar, oler y escuchar el destino de mis pasos que se alejan y se alejan.
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Música para dibujarme, Sakamoto, otra vez. Rain.
Y para acompañar la lectura de Océano Mar (de Alessandro Baricco), que está esperándome en mi mesita de luz, escucho algo de su texto en boca de dama.
Otro domingo para los sentidos y para encontrar el sentido también. Para decirte que podés llamarme pini o por mi nombre, María, pero sólo hacelo con cuidado o apartate, que no estoy para más zozobra.
"Amén. Lo primero es mi nombre..." (Alessandro Baricco), aunque sea lo último que mencione.

domingo 9 de noviembre de 2008

Domingo con la voz de Cortázar

La red tiene sus maravillosas sorpresas, y a los buscadores de tesoros nos suceden encuentros impensados. El mismo imponderable que días atrás marcó un cambio de rumbo en el derrotero planeado, hoy me llevó a desviarme de Ítaca y caer en un sitio desconocido: sueños a pila.
Ya los sueños son una delicia, si los atravesamos sabiendo que los ojos cerrados conllevan su riesgo. Pero sin el riesgo, dónde estaría la delicia?
Vamos, Cortázar en vivo y en directo de la mano de Diego Passamonte, como dulce de leche en tarde de domingo.
Diego, merci.

Transcribo sólo algunas palabras de aquello que Cortázar lee y que tomé prestadas del post enlazado, pero porque es él quien las pronuncia, mejor ir a la fuente haciendo un click allí arriba.
"...pero nosotros tía ¿cómo haremos?¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído si por la mañana estamos tan bien tan café con leche y no podemos medir hasta donde hemos recaído en el sueño o en la ducha y si sospechamos lo recadente de nuestro estado ¿cómo nos rehabilitaremos? hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña al terminar su obra maestra al afeitarse sin un solo tajito no toda recaída va de arriba abajo porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa cuando ya no se sabe dónde se está probablemente. Icaro creía tocar el cielo cuando se hundió en el mar …. y Dios te libre de una zambullida tan mal preparada tía ¿cómo nos rehabilitaremos?..." (Julio Cortázar, Me caigo y me levanto)

sábado 8 de noviembre de 2008

Día insultante

He pasado días maravillosos en mi vida, pero éste no ha sido uno de ellos. Intento consolarme con la idea de que me servirá como muestra para diferenciar lo que quiero de aquello que debo evitar. Tanto muestreo me está convirtiendo en eximia clasificadora.
Puto día, sin el más mínimo placer. Por suerte, tiene 24 horas, y queda menos de una para cambiar de número y desear que mañana pinte más claro.

La única razón que me lleva a contener insultos varios es la cortesía, educación y conciencia de que no se puede pagar tanto en psicoanálisis y ser una puta inadaptada, pero hoy he perdido (la conciencia) así que ni siquiera me autoprovocaré, porque tengo todo el diccionario malapalabrero completo en la punta de mi lengua. La dejaré tranquila, antes de mandar a la puta madre a todo aquel que se me cruce.

Hay días en que sólo la palabra puta puede ilustrar cómo me siento. Y no es el caso de la puta feliz, de la gran puta, o de puta madre!, sino de modesta putería que me deja entre la desazón y el aburrimiento.

Listo, a maquillarse, calzarse y salir a una librería casi a las 12 de la noche, pero antes, una pequeña debilidad que tengo, Xavier Velasco: "Siempre consideré a las putas como hermanas. El lado oscuro de una puta y el de un poeta son muy parecidos. Mi desafío como escritor empezó una noche en un cabaré del DF, cuando una mujer me preguntó "qué haces en la vida". Yo le dije "escribo, cuento cosas". "De quién". "De gente como tú". "¿Y tú te crees que tú podrías escribir sobre mí?". Me di cuenta de que no, y de que eso era precisamente lo que quería hacer en la vida." (para leer más del reportaje, clickeá acá)

martes 4 de noviembre de 2008

Los tiempos del sembrador


Los imponderables pueden jugar una mala pasada, y de eso se trata la sal de la vida: que se nos escapen las previsiones, y que nada termine saliendo según los planes pensados, diagramados, inclusive con escapatorias alternativas, trazadas con lápiz de mina blanda, y anotaciones marginales. El movimiento imperceptible de una pieza, genera un caos en el proyecto original, en el que la genialidad parecía dominar el escenario.

El esquema vuela en pedazo por el aire. Uno, atónito, observa, que ya no podrá dar el gran asalto, ni el gran salto. El precipicio se acerca y mientras una pulsión empuja hacia adelante, otra más fuerte y sublime, nos muestra caminos alternativos, que, sin esconder ningún plan, resultan ser tierra firme.
Ahí nomás, alguien está arando para sembrar lino. Con el rostro mojado de sudor y semilla, el sembrador va esparciendo ilusiones que algún día serán azules, y mirará al cielo para que llueva cuando finalice su tarea, y no antes. Que el agua sea la justa, y el sol tibio, para que, apenas, eleve la temperatura de la tierra desgranada, la semilla rompa su cáscara y comience su ciclo para convertirse en una vida, que aunque no lleve compañía de príncipe, será azul.

El hombre tiene sus manos aferradas al volante de la sembradora y los ojos recorren el terruño y el cielo. La mirada se le va llenando de los colores del deseo y refleja su único propósito, su plan sin garabatos, su ilusión, la razón de su existir: que el lino florezca azul.

Ilya Prigogine, en El fin de las certidumbres, nos dice "Es sabido que Einstein aseveró a menudo que 'el tiempo es una ilusión' . Y en efecto, el tiempo - tal como fuera incorporado en las leyes fundamentales de la física desde la dinámica newtoniana clásica hasta la relatividad y la física cuántica- no autoriza ninguna distinción entre pasado y futuro. Todavía hoy y para numerosos físicos la siguiente es una verdedaría profesión de fe: en el nivel de la descripción fundamental de la naturaleza no hay flecha del tiempo."

El sembrador no conoce a Newton y menos a Prigogine, pero sabe que el tiempo es una ilusión, porque la parcela de tierra, que es su vida, si se cumple el mínimo esquema de lluvias y soles, se volverá azul y lo colmará de esperanza.
Ando buscando parcela y semillas.

sábado 20 de septiembre de 2008

Stand by me

Obra de Guillaume Apollinaire

Por las noches, Genoveva pide que me quede a su lado, acariciándola hasta que concilie el sueño.

Yo le pediré a él, mi sastre, que haga lo mismo. A veces los grandes nos volvemos pequeños y también sentimos miedo, y aunque no sea necesario decirlo: no me dejes sola, abrigame.

Stand by me, para todos los gustos y edades,
versión Timón y Pumba que me encanta.
versión Lennon, para regresar a aquellos años de anteojos oscuros redonditos

"When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me

If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me

And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by me, stand by me, stand by me

Whenever you're in trouble won't you stand by me
Oh, now, now, stand by me
Oh, stand by me, stand by me, stand by me

Darling, darling stand by me
Stand by me
Oh stand by me, stand by me, stand by me"

Espiando el universo con el sofista


imagen que tomé prestada de El sofista

El cielo ha sido siempre un enigma, para mi. Tanto el bíblico, prometido para que los puros habiten la eternidad, como este que miro, y que envuelve la Tierra. Los tiempos del universo, contados en millones de años en los que la propia existencia se diluye hasta desaparecer, me producen un cierto desasosiego.

Desde El sofista, blog de Ricardo Montiel, que conocí a través Markelo, las fotos y relatos del universo tan temido por mi, atraen como un imán al navegante y cubren el espacio que se produce entre suceso y suceso de la vida
La forma en la que Ricardo nos acerca el cielo es naturalmente poética. El parece pilotear el universo sentado sobre un ángulo cualquiera, elige una imagen, escribe y nos da una ilusión de eternidad.
Vale la pena visitarlo, porque además no se cansa de enseñar.

Desde Buenos Aires, donde el cielo no es tan lindo como en Entre Ríos, mientras yo me subo a la melodía de Joe Hisaishi para dar vueltas en puntas de pie por el universo, y sigo mi camino.

domingo 14 de septiembre de 2008

ESENCIALMENTE, AZUL

Le pedí un color y él me dió el azul.
Sobre el boulevard de mi pueblo, que conduce hasta el puerto, los jacarandaes se alzaban imponentes y dejaban caer sus flores en primavera. Atrevidos, violaban la decisión del gobierno municipal: nada debía "ensuciar" las calles. El desacato del árbol le costó la vida, y ningún jacarandá volvió a llegar hasta el río.
Desde entonces, que fue mi infancia, todo el ciclo anual del jacarandá, que va mutando de la desnudez con su fruto amaderado negro, a la hoja verde, hasta ser una inmensa copa florecida que parece llorar desafiante en azul lavanda, me refleja la vida. Mi vida.
Su nombre guaraní como el de mi río, sus cambios como el de nuestra piel, y la eterna posibilidad de volver a ser, como el amor.
Desde la ventana de mi dormitorio, observo el cielo azul noche, y pienso que en algún territorio habita el amor y vendrá a buscarme. Sólo es cuestión de transitar los caminos, hasta la próxima estación.